San Francisco de Sales: el santo de la amabilidad en quien Don Bosco se inspiró

23 de Ene, 2021

Cada 24 de enero celebramos la fiesta de San Francisco de Sales, “el santo de la amabilidad” como algunos lo conocen; y de quien nuestro fundador, San Juan Bosco se inspiró para la construcción de la obra salesiana.

Nació el 21 de agosto de 1567 en el Castillo de Sales, Saboya, bautizado con el nombre de Francisco Buenaventura. En la actualidad es reconocido como uno de los grandes doctores de la iglesia católica.

Es considerado patrono de los periodistas y escritores gracias a su devoción y defensa de la fe y la verdad.

Don Bosco encontró en San Francisco de Sales la inspiración para llevar a cabo su apostolado. Para el santo de los jóvenes, su vida espiritual y sacerdotal fue marcada por la capacidad de diálogo, la paciencia, la dulzura y la amabilidad y sobre todo su humanismo centrado en el bienestar de la persona.

El prólogo del reglamento del Oratorio de San Francisco de Sales, escrito por Don Bosco en 1854 describe la finalidad de este proyecto:

“Este oratorio está puesto bajo la protección de San Francisco de Sales para indicar que la base sobre la que esta Congregación se apoya debe ser la caridad y la dulzura, que son las virtudes características de este santo”.

Los Salesianos de Don Bosco, son conocidos oficialmente como la Sociedad de San Francisco de Sales, reconocidos en la Iglesia como un instituto religioso clerical de derecho pontificio, dedicado a las obras apostólicas y al servicio de los jóvenes, especialmente de los más pobres y abandonados.

Este día, como familia salesiana reconocemos sus virtudes, las cuales nos inspiran para continuar con el legado de Don Bosco.

Los siguientes artículos profundizan en la vida de este santo y su incidencia en la congregación salesiana:

San Francisco de Sales. 

Nos llamaremos salesianos.