Priscila Monroy, graduada de Ing. en Aeronáutica: “Para muchos el cielo es el límite, para nosotros es solo el comienzo”

09 de Mar, 2021

Priscila Monroy forma parte de la primera generación de graduadas de Ingeniería en Aeronáutica de la Universidad Don Bosco, y a su corta edad es una mujer que rompe paradigmas y transforma esta industria.

En el siguiente relato comparte algunas vivencias de su vida.

“En el año 2014 me gradué como primer bachiller del Liceo San Luis de Santa Ana, durante ese año comencé a buscar las ofertas académicas que se alinearan a mis intereses y habilidades, y me encontré con la Ingeniería en Aeronáutica que ofrece la Universidad Don Bosco. Desde pequeña me hipnotizaban los aviones, supe desde ese momento que debía estudiar esa Ingeniería. Cuando estaba en la carrera mientras más avanzada y más aprendía, más me apasionaba esta industria.

Estar en los laboratorios, participar en las visitas técnicas a aerolíneas, aeropuertos, hangares de mantenimiento, centros de instrucción, me motivaba aún más. Al finalizar mi 4o año de ingeniería se presentó la oportunidad de aplicar a una beca de formación como controlador de tránsito aéreo ofrecida por CEPA, al tener esta oportunidad decidí tomarla y aplicar, ya que era sobre un área que me interesaba. Gracias a Dios aprobé todo el proceso de selección.

El último año de mi carrera fue algo retador ya que estaba en el entrenamiento y formación para ese cargo, después de eso obtuve mi licencia como controlador de tránsito aéreo.

Estoy muy agradecida y orgullosa de haber finalizado ambas formaciones con éxito, y estoy muy feliz de formar parte de la primera promoción de mujeres que se gradúan de Ingeniería en Aeronáutica en la región de Centroamérica y poder hacer historia en esta industria tan apasionante.

Mi proyecto para el futuro es continuar capacitándome para hacer crecer la industria de la aviación en nuestro país y en la región. A corto plazo espero realizar los cursos necesarios para ejercer como controlador radar.

Actualmente estudio una maestría en Administración de Empresas esto con el fin de ampliar mis conocimientos y aplicarlos en la gestión aeroportuaria.

Ser parte de la UDB cambió mi vida, ya que me proporcionó las herramientas necesarias para poder desarrollarme en el área profesional donde estoy. Aprecio mucho todo lo que mis docentes me enseñaron ya que gracias a eso muchas cosas en mi vida profesional se me han facilitado.

Guardo mucho lo que un docente nos dijo una vez: “Para muchos el cielo es el límite, para nosotros es solo el comienzo”. Él estaba en todo lo correcto al graduarme de la UDB sé que puedo volar muy alto.

Actualmente trabajo en la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma CEPA donde me desempeño como Controladora de Tránsito Aéreo, responsable de dirigir el tránsito de aeronaves en el espacio aéreo y en los aeropuertos, de modo seguro, ordenado y rápido, autorizando a los pilotos con instrucciones e información necesarias, dentro de nuestro espacio aéreo, con el objetivo de prevenir colisiones, principalmente entre aeronaves y obstáculos en el área de maniobras.

Adicional a mi labor, he tenido la oportunidad de ser parte de algunos proyectos del departamento de operaciones del aeropuerto donde he podido aplicar más los conocimientos adquiridos en la Universidad.

Desde el inicio de la aviación, las mujeres hemos tenido un rol muy importante en la construcción de esta industria, pero la representación de mujeres en las cabinas, hangares de mantenimiento, centros de control de tránsito aéreo y otros, sigue siendo pequeña.

A raíz de ello, han surdido diferentes programas de este campo como el 25by2025 de La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) con el cual se busca aumentar al menos a 25% la representación de mujeres en la industria y aumentar la diversidad de género.

Finalmente, invito a las niñas a que no tengan miedo de ser parte de una industria que principalmente fue considerada solo para hombres, las necesitamos, el camino pueda no ser sencillo, pero al final vale la pena.

Que nadie les corte las alas porque pueden llegar muy lejos”.