UDB fortalece la formación integral de sus estudiantes a través del curso “Ciudadanía Activa y Responsable”

24 de Ago, 2026

Como parte de su compromiso con la formación integral de sus estudiantes, la Universidad Don Bosco (UDB), a través del Departamento de Proyección Social, desarrolló el curso “Ciudadanía Activa y Responsable”, un espacio orientado a fortalecer en los jóvenes la conciencia social, la responsabilidad ciudadana y el compromiso con el bien común.

La formación se desarrolló durante ocho sesiones realizadas, y contó con la participación de 15 estudiantes de diferentes carreras de la UDB, entre ellas Licenciatura en Administración de Empresas, Licenciatura en Diseño Gráfico, Licenciatura en Idiomas con Especialidad en Turismo e Ingeniería en Ciencias de la Computación, además de estudiantes de otras carreras de la Universidad. 

Más allá de la adquisición de nuevos conocimientos, el curso buscó generar un espacio de reflexión y aprendizaje que permitiera a los estudiantes reconocer su papel frente a los desafíos sociales y ambientales de su entorno. La iniciativa surgió con el propósito de fortalecer la visión del servicio social como una experiencia que trasciende el cumplimiento de un requisito académico y se convierte en una oportunidad para aprender, involucrarse y contribuir al desarrollo de las comunidades.

Una formación que conecta el aprendizaje con la realidad

Durante las ocho sesiones, los estudiantes abordaron diferentes temáticas relacionadas con la construcción de una ciudadanía responsable. Entre ellas se desarrollaron Ética y valores para una ciudadanía responsable, Responsabilidad ambiental: Mi Rol, Mi Impacto, Liderazgo para Servir y Compromiso y sentido del servicio social.

Estos contenidos permitieron fortalecer competencias como la toma de decisiones responsables, la participación activa, la conciencia ecológica, el análisis de problemáticas sociales y la capacidad de reconocer el impacto de las propias acciones.

En ese sentido, Karina Salguero, Directora del Departamento de Proyección Social resaltó la importancia de generar estos espacios de formación:

“Desde el departamento de Proyección Social, la visión de impulsar este tipo de formaciones es contribuir a una educación que conecte el aprendizaje universitario con la realidad social, ambiental y ciudadana en la que viven los estudiantes. Se busca que la formación no se limite al cumplimiento de un requisito o a la adquisición de los conocimientos, si no que se convierta en una experiencia que motive a los jóvenes a comprender su entorno, reflexionar críticamente sobre sus problemáticas y asumir un papel activo en su transformación”. 

Karina Salguero, Directora del Departamento de Proyección Social.

Asimismo, destacó que a través de estos procesos, se busca generar en los participantes una mayor conciencia ética y social, así como el fortalecimiento de capacidades para identificar necesidades, analizar situaciones, trabajar colaborativamente y proponer acciones concretas. El énfasis está en que los estudiantes reconozcan e identifiquen que sus decisiones y futuras competencias profesionales tienen un impacto en las personas y en el entorno. 

Alianzas que acercan a los estudiantes a los desafíos de la sociedad

El desarrollo de esta primera edición contó con la participación de instituciones aliadas como la Fiscalía General de la República (FGR), el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), FUNZEL, Hábitat para la Humanidad y TECHO, quienes aportaron sus conocimientos y experiencias desde diferentes ámbitos vinculados con la ciudadanía, el ambiente, el liderazgo y el servicio.

La participación de estas instituciones fortalece la vinculación entre la academia y el sector profesional, al permitir que los estudiantes conozcan de primera mano experiencias, desafíos y perspectivas provenientes de organizaciones que trabajan directamente en diferentes realidades sociales. De esta manera, las alianzas contribuyen a complementar la formación universitaria y acercan a los jóvenes a situaciones concretas en las que sus conocimientos y habilidades pueden ponerse al servicio de la sociedad.

Del aprendizaje a la acción

El impacto de la formación también se reflejó en las experiencias de los participantes, quienes identificaron aprendizajes que trascendieron los contenidos desarrollados durante las sesiones.

Para Jazmín García, estudiante de la Licenciatura en Diseño Gráfico, la experiencia representó una oportunidad para prestar atención a los aspectos de la vida cotidiana que anteriormente podían pasar desapercibidos y fortalecer su sensibilidad hacia las personas y el entorno.

“El curso me pareció una experiencia sumamente enriquecedora. Me permitió tomar conciencia de aspectos de la vida cotidiana que solemos pasar por alto, además de brindarme conocimientos completamente nuevos. Me aportó herramientas clave sobre liderazgo y fortaleció de forma significativa mi empatía, tanto hacia las personas como hacia la naturaleza. Gracias a lo aprendido, he comenzado a aplicar de forma práctica la separación de residuos para el reciclaje y he podido compartir esta información con otros, promoviendo un mayor conocimiento sobre los ecosistemas y la biodiversidad en El Salvador”.

Jazmín García, estudiante UDB.

La experiencia también permitió que los estudiantes comprendieran de una manera más clara el sentido del servicio social y la responsabilidad que implica su participación en este tipo de procesos. Por su parte, Cristian Zavala, estudiante de Ingeniería en Ciencias de la Computación, destacó que la formación le ayudó a resolver dudas relacionadas con su servicio social.

“A mí me gustó la formación porque, a la vez que nos hacían conciencia en cuidar el medio ambiente y en cómo ser un ciudadano activo y que realice un bien para la sociedad, también me ayudó a comprender mejor cómo hacer mi servicio social, porque yo tenía muchas dudas referente a eso. Además, me gustó porque las reuniones no eran monótonas y aburridas, eran interactivas, interesantes y hasta divertidas. En lo personal, yo sí le recomendaría a otros estudiantes tomar este tipo de formaciones”.

Cristian Zavala, estudiante UDB.

En este sentido, la formación también aporta al desarrollo académico y profesional de los estudiantes al fortalecer competencias como el pensamiento crítico, el análisis de problemas, el trabajo colaborativo, el liderazgo y la toma de decisiones éticas. A nivel humano, promueve valores como la empatía, la solidaridad y el compromiso con el bien común.

Con iniciativas como “Ciudadanía Activa y Responsable”, la UDB continúa generando espacios que complementan la formación académica y contribuyen al desarrollo de profesionales capaces de responder a los desafíos de su entorno desde una perspectiva ética, humana y comprometida con el bien común.


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