La creatividad, la innovación y el compromiso social se hicieron presentes durante la jornada de presentación de proyectos de la asignatura Práctica Ortoprotésica I de la carrera de Ortesis y Prótesis de la Universidad Don Bosco (UDB), desarrollada bajo el lema “Ideas que mueven”, un espacio académico donde los estudiantes transformaron conocimientos teóricos y prácticos en propuestas orientadas a responder a necesidades reales dentro de los procesos de rehabilitación física.
Tecnología con sentido humano
Cada una de las propuestas presentadas por los futuros profesionales estuvo orientada a resolver problemáticas reales de salud, enfocándose principalmente en la mejora de la calidad de vida y la recuperación de la movilidad de personas con discapacidad física.
La actividad no solo sirvió para evaluar las competencias técnicas adquiridas en el aula y los laboratorios, sino también para evidenciar el sello distintivo de los estudiantes de la UDB: empatía, ingenio y un profundo compromiso social con el bienestar de sus futuros pacientes.
Bajo ese contexto, Óscar Reyes, docente de la asignatura Práctica Ortoprotésica I, destacó que el valor de la actividad:
“Los proyectos desarrollados representaron una valiosa oportunidad para que los estudiantes trasciendan el aprendizaje teórico-práctico y lo transformaran en soluciones funcionales. Comprendieron que las Ortesis y Prótesis no se limitan únicamente a la fabricación de dispositivos, sino que requieren una visión integral centrada en las necesidades reales de las personas”.
Óscar Reyes, docente

Mientras que para Mónica Castañeda, Decana de la Facultad de Ciencias de la Rehabilitación, estas experiencias reflejan el potencial transformador de la formación universitaria.
“Este tipo de iniciativas evidencian la capacidad de los futuros profesionales para identificar necesidades reales, integrar conocimientos de distintas áreas y proponer soluciones orientadas a mejorar la calidad de vida de las personas. Más allá del producto presentado el aprendizaje que ocurre durante el proceso: investigar, equivocarse, ajustar, colaborar y comprender que cada dispositivo tiene detrás a una persona con una historia, una necesidad y una oportunidad de recuperar funcionalidad”.
Mónica Castañeda, Decana de la Facultad de Ciencias de la Rehabilitación

Innovación en el aula: Proyectos destacados
Socket terapéutico termo-regulable: Consiste en el desarrollo de un socket protésico con termoterapia activa, diseñado para personas amputadas. Su objetivo es reducir el dolor residual y el síndrome de miembro fantasma aplicando calor de manera controlada.
Para Rafael Castillo, estudiante de la asignatura y miembro del equipo desarrollador del proyecto, esta actividad representa tanto un desafío técnico como una oportunidad de generar impacto social.
“El mayor desafío técnico fue el acople del dispositivo de cara a la integridad del paciente. Debido a que el sistema genera cambios de temperatura, debimos incorporar mecanismos de seguridad rigurosos y con una baja probabilidad de falla. También fue un reto integrar el prototipo al dispositivo protésico, manteniendo criterios de estética y funcionalidad”.
Rafael Castillo, estudiante.
Sobre la motivación que impulsó el desarrollo del proyecto, Rafael destacó el impacto que este tipo de soluciones puede tener durante el proceso de recuperación de los pacientes.
“Mi principal motivación es el impacto directo en la vida del paciente. La etapa preprotésica suele ser un proceso traumático que podemos ayudar a transformar y acelerar. Me inspira poder aportar soluciones que, en el futuro, generen bienestar y satisfacción en quienes atraviesan esta experiencia, garantizando la seguridad y funcionalidad del dispositivo”.

PROSENS: Socket protésico con sensores de presión: Son plantillas que incorporan sensores para registrar la presión plantar durante la marcha, permitiendo identificar alteraciones biomecánicas y apoyar procesos de rehabilitación con datos objetivos.
Pamela Rivera miembro del equipo desarrollador del prototipo, señaló que la principal motivación de su equipo fue reconocer que detrás de cada dispositivo existe una persona que busca recuperar su movilidad e independencia.
“Este proyecto nos demostró que siempre se pueden buscar nuevas formas de mejorar el proceso de rehabilitación y que, incluso siendo estudiantes, podemos aportar ideas con un impacto positivo en nuestra profesión”.
Pamela Rivera, estudiante.
Con este tipo de iniciativas, la Universidad Don Bosco reafirma su compromiso de brindar una formación académica innovadora y centrada en el servicio. De esta manera, impulsa el desarrollo de profesionales integrales, capaces de diseñar soluciones tecnológicas con un impacto positivo y real en la sociedad.