CUNA NAHUAT: DONDE FLORECE EL NAHUAT

10 de Dic, 2010

En días recientes en las instalaciones de la Casa Comunal del Municipio de Santo Domingo de Guzmán en el departamento de Sonsonate, se dio por finalizada la fase piloto del proyecto "Cuna Náhuat", que tuvo una duración de cinco meses y el cual forma parte del proyecto de "Revitalización de la Lengua Náhuat" impulsado por la Universidad Don Bosco y dirigido por el Dr. Jorge Lemus.

El proyecto piloto "Cuna Náhuat" consiste en la creación de un centro de inmersión en lengua náhuat en el que niños y niñas en edad preescolar (3 a 5 años) del municipio de Santo Domingo de Guzmán, departamento de Sonsonate, recibieron atención y formación inicial exclusivamente en lengua náhuat durante cinco horas diarias.

Durante el tiempo de permanencia en la cuna, los niños/as participaron en diversas actividades educativas dirigidas por señoras pipiles de la comunidad en lengua náhuat (nanas). Fuera de la cuna, los niños desarrollarán sus actividades cotidianas en la lengua española, aunque se espera que logren interactuar con hablantes de náhuat de la comunidad.

Una lengua amenazada

cuna Nahuat

En la actualidad el náhuat se encuentra en un estado de amenaza crítica ya que el número de hablantes es muy pequeño y de edad avanzada (unos 200, probablemente, mayores de 60 años), están concentrados en un solo lugar, que es Santo Domingo de Guzmán, Sonsonate, lo que aumenta la amenaza de su desaparición ya que una epidemia o catástrofe natural podría extinguirlos repentinamente; la generación de abuelos es la última generación de hablantes y ellos hablan náhuat ya como segunda lengua; su lengua principal de comunicación es el español. El status social del náhuat en la comunidad siempre ha sido inferior al español desde la conquista y colonia, por lo que todos los ámbitos sociales comunicativos han sido reemplazados por el español.

La clave para revertir el proceso de desplazamiento lingüístico es que los niños aprendan la lengua amenazada como segunda lengua y propiciar su uso como primera lengua en nuevas generaciones. Es decir, es necesario intervenir directamente en la comunidad para que la transmisión intergeneracional que debió darse en forma natural se de en forma controlada. El efecto de este proceso es la reversión paulatina del desplazamiento lingüístico; es decir, la recuperación de espacios sociales en los cuales la lengua indígena había dejado de utilizarse. En la actualidad, aún es posible en El Salvador iniciar un programa de inmersión en náhuat ya que hay suficientes hablantes de la lengua que aún pueden fungir como modelos lingüísticos para las nuevas generaciones. Sin embargo, debido a su edad y estado de salud, es urgente que con la ayuda de esta última generación de hablantes, se pueda iniciar un proceso de reversión lingüística en las comunidades en las que aún hay hablantes de náhuat. Uno de los pasos más importantes a dar en dirección a la revitalización del náhuat, es la formación de una nueva generación de hablantes; una generación de relevo formada por niños de las comunidades con presencia y tradición indígena.

La generación de relevo

Para formar las cunas, se seleccionaron de la comunidad de Santo Domingo de Guzmán 24 niños/as de 3 a 5 años de edad de preferencia niños/as que proceden de hogares en los cuales al menos una persona aún habla náhuat. El objetivo de este requisito fue el garantizar que después de la cuna, los niños tuvieran la oportunidad de interactuar en la lengua en un contexto social real. Se formaron dos secciones dentro de la cuna compuesta por 12 niños/as cada una. Las secciones estuvieron a cargo de 2 señoras pipiles náhuat-hablantes de la comunidad, para hacer un total de 4 nanas y una directora.

Las nanas (Nanzin)

cuna Nahuat 2

Las personas encargadas de desarrollar las actividades de la cuna, fueron mujeres indígenas náhuat-hablantes del municipio de Santo Domingo de Guzmán, las cuales, a pesar de no haber recibido una educación formal, han pasado de ser amas de casa y alfareras a docentes.

Todas son reconocidas en la comunidad y que gozan de la confianza de las madres de los niños/as participantes del programa. Las nanas recibieron entrenamiento apropiado para la formación inicial de infantes, primeros auxilios y el tipo de actividades que desarrollaron en la jornada diaria con los niños/as de la cuna. Asimismo contaron con asesoría y supervisión pedagógica constante, previendo no interferir en el proceso natural de aprendizaje del idioma que se desarrollará en la cuna.

Para el próximo año se espera ampliar la cuna a 4 secciones y atender a 50 niños, apostando la atención de 100 niños para los años 20011/2012.

A través de este componente se busca crear una generación de hablantes de náhuat que releve a la última generación de hablantes.

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